Isla Mujeres en México

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Puede que este nombre llame el interés de muchísimos hombres y también de tantas otras mujeres y, sin embargo, debemos decir que no se trata de una isla repleta de mujeres ni tampoco de un lugar pensado solo para el disfrute de ellas.

No obstante, tanto unos como otros adorarán Isla Mujeres, un destino idílico en pleno mar Caribe en el que la cultura tradicional, el buen ambiente, las hermosas playas y el perfecto clima permiten disfrutar de uno de los mejores destinos mexicanos.

Descubierta por los españoles en el siglo XVI, esta maravillosa isla se encuentra al sureste de México y pertenece a la península de Yucatán, en el Estado de Quintana Roo. Contando con su parte de terreno continental, Isla Mujeres se encuentra a tan solo 13 kilómetros del famosísimo Cancún… ¡Ya puedes imaginar cómo son sus playas!


En realidad, nada menos de lo que esperabas: finísima arena blanca, aguas cristalinas que se tiñen de turquesa hacia el horizonte, altas palmeras y verdísima vegetación rodeando todo su entorno y un encantador ambiente en el que las casitas mexicanas de colores y las barcas de pescadores aparecen aquí y allá para hacer que te sientas protagonista de la idílica imagen de una de esas postales. Por desgracia, la especulación turística también ha llegado a la isla y también son muchos los grandes hoteles y resorts que podemos ver a pie de playa estropeando la pintoresca imagen anteriormente descrita.


Más allá de lo anterior, si quieres un poco de acción en tus vacaciones lo mejor es que disfrutes de las muchísimas actividades acuáticas de la zona en el parque ‘El Garrafón’, donde podrás practicar snorkel, submarinismo o kayak además de ver una pequeña zona arqueológica con mucha historia. Por supuesto, una recomendación es que te des un paseo en lancha por la zona… ¡Será inolvidable!

Para acabar, la curiosidad que probablemente muchos estabais esperando: ¿cuál es el origen de su nombre? Isla Mujeres fue bautizada de tal manera puesto que se la consideraba como un santuario a la diosa Ixchel (de la luna, la fertilidad y el amor), a la que se regalaban ofrendas con forma de mujer y de la que todavía hoy se conserva un templo en la zona de ‘El Garrafón’.

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