La paradisíaca isla de Koh Rong

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En Playas Calas seguimos en busca de los paraísos más desconocidos, donde poder perdernos de verdad sin temer que nos agobien las hordas de veraneantes con el sello del “todo incluido” en la mano. Hoy le toca el turno a un rincón del planeta de hermosura impresionante, una isla situada en Camboya que lo tiene todo para fascinar a los amantes de las playas y de la naturaleza en estado puro. Su nombre: Koh Rong.

Esta isla es la más bella del conjunto de pequeñas islas que salpican el océano, y que se encuentran frente ala localidad de Sihanoukville, en el Golfo de Tailandia. Es un paraíso tropical y también una de las islas mejor conservadas de la región.

Sol, buceo y senderismo


Las costas de Koh Rong ofrecen kilómetros y kilómetros de arena blanca impoluta, además de muchísimas posibilidades para los viajeros más inquietos. En sus playas se puede uno bañar y tomar el sol, por supuesto, pero también bucear a pulmón o con botellas. Otra opción es hacer senderismo por el interior de la isla, pleno de lujuriante vegetación. Hace tan solo dos o tres años, este paraíso tan solo tenía como alojamiento una serie de cabañas regentadas por un club de buceo de la ciudad. Sin embargo, hoy día hay ya ocho resorts diferentes para turistas.

En estado semi salvaje


Precisamente ha sido esta característica la que ha situado a la isla de Koh Rong en el mapa turístico del planeta. Ahora que el alojamiento está ya disponible para todos los bolsillos (desde los más adinerados a los mochileros), Koh Rong despliega ante los viajeros sus espectaculares playas. Para llegar a la isla, dos embarcaciones parten a diario de la ciudad de Sihanoukville hasta la costa opuesta de la isla, cuya extensión es de setenta y ocho kilómetros cuadrados. A pesar de la mayor afluencia de turistas, Koh Rong sigue siendo un paraíso salvaje: no hay carreteras, solo se puede llegar a ella por barco y la electricidad se obtiene por generadores. Así que daos prisa para visitarla en su estado actual, antes de que el turismo la arrase…

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