Las paradisíacas playas de Madagascar

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Después de unos días recorriendo algunas de las playas más maravillosas de nuestro país, como la cala Aiguafreda, en Begur, o la playa de Monsul, en Almería, hoy nos apetece trasladarnos a un lugar lejano. ¿Te apetece venir?

Para hacer más amena la espera de nuestras próximas vacaciones que, por desgracia, aún tardarán en llegar, no se me ocurre mejor idea que ir planeando destinos. Una de las mejores opciones para aprovechar esos días de descanso son los lugares exóticos, donde se puede desconectar del estrés diario y disfrutar de la naturaleza. Sin duda, África es el continente ideal para conseguirlo. En Madagascar, por ejemplo, encontrarás maravillosas playas de arena dorada y blanca, fondos marinos coralinos, aguas cálidas y transparentes, formaciones rocosas increíbles, bonitos paisajes y parques y unos habitantes muy amables. ¿No te parece el lugar ideal?


Madagascar es una isla enorme que antiguamente estuvo unida a África pero que se separó, lo que provocó que se conservaran en su territorio muchas especies únicas. Dentro de la propia isla encontrarás playas alucinantes como Ifaty-Manguily, Anakao o Fort Dauphin, mientras que en sus islas satélites disfrutarás de la paradisiaca isla de Sainte Marie o de la belleza de Nosy Be.

Precisamente en esta última isla queremos detenernos. Nosy Be debería ser una visita obligatoria para todos aquellos que viajen a Madagascar. A lo largo de este archipiélago volcánico de 300 kilómetros cuadrados encontrarás grandes plantaciones de caña de azúcar, playas bajo cocoteros, interminables campos de flores, lagos volcánicos, bosques de baobab y todo tipo de aromas.


Esta isla ofrece multitud de opciones: bucear junto a una barrera de coral; relajarse en la playa; pescar peces espada voladores, carpas rojas, barracudas o atunes; recorrer las poblaciones de pescadores en canoa o subir al punto más alto de la isla, Mont Passot.

Sin duda, es el lugar ideal para desconectar del mundo y sumergirse en la auténtica y bella naturaleza.

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